Renuncia de jefe de Policía de Ciudad de México expone fallas en seguridad




Madla Hartz|EFE|Fotografía de archivo del 14 de agosto de 2019, que muestra a Jesús Orta, entonces jefe de seguridad de Ciudad de México

La sorpresiva renuncia del jefe de seguridad de la Ciudad de México, Jesús Orta, exhibe fallas en la estrategia para aplacar la ola de violencia en esta capital y ha sido bien recibida por empresarios y expertos.

Al filo de la medianoche, se filtró la noticia a medios de la renuncia de Jesús Orta, quien asumió hace apenas diez meses la Secretaría de Seguridad Ciudadana tras el arribo a la gubernatura de la Ciudad de México de Claudia Sheinbaum, del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Según informó Sheinbaum en una rueda de prensa, el motivo de la renuncia de este licenciado en Economía con experiencia en administración se debió a motivos "estrictamente personales".

No obstante, expertos y el sector empresarial capitalino coincidieron este viernes en que el trasfondo de la dimisión sería el de no haber cumplido con las expectativas de reducir la ola de inseguridad.

"Ya estaba un poco desgastado por varios temas, como el asunto de las mujeres, las marchas y las disputas que tuvo para hacer operar la policía", opinó para Baja Press el analista de seguridad Alejandro Hope.

En meses recientes se han registrado varios casos de feminicidio, además de abusos sexuales por parte de policías, que han sido muy mediáticos.


Ello llevó a una serie de marchas nada habituales en la capital en la que se pidieron medidas contra la violencia hacia la mujer.

Las protestas generaron cierta polémica porque registraron altercados, entre ellos pintadas a un importante monumento de la capital y el destrozo de varias estaciones de transportes público.

A esto se le han sumado otros actos vandálicos como los registrados este 2 de octubre en la marcha por el 51 aniversario de la masacre estudiantil de Tlatelolco, donde se usaron miles de funcionarios públicos para una cadena humana -el "cinturón de paz"- para evitar altercados que fue aplaudida y criticada a partes iguales.

Todo ello se suma a la sombra de inseguridad que desde hace meses planea sobre la capital del país, una megaurbe de unos nueve millones de personas dentro una zona metropolitana de más de 20.

México vive una ola de violencia sin precedentes y registró 35.964 homicidios en 2018, una cifra nunca vista.

La capital tampoco escapa de estos índices delictivos y, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, acumuló 1.112 homicidios de enero a agosto de este año.


Solo en agosto, registró 20.673 delitos, una cifra 2,2 % mayor a lo reportado en el mismo mes de 2018.

Para Hope, es pronto para evaluar si la estrategia de seguridad capitalina ha funcionado, pero la renuncia se debe a que Orta no dio resultados en "tiempos políticos deseables".

"Jesús Orta era un funcionario bienintencionado. Pero que nunca había perseguido ni siquiera a un ratón en la cocina de su casa. Sostenerlo a costa de todo fue un error que le costó a la ciudad mucha sangre", apuntó el escritor y periodista Héctor De Mauleón, en un mensaje en Twitter.

Aunque menos dura, una posición similar ha tomado la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) de la capital, quien consideró la renuncia como una "oportunidad para reencauzar la estrategia de seguridad y prevención del delito a fin de garantizar resultados visibles".

Positivamente, dijo que Orta fue capaz de reestructurar y dar formación interna a los policías.

"Sin embargo, los índices delictivos al alza en varios rubros y su impacto en sectores sociales específicos dan cuenta que se necesita hacer más", apuntó la patronal.

La decisión también ha tenido eco en la esfera política, donde el conservador y opositor Partido Acción Nacional (PAN) dijo que la dimisión refleja la ineficaz estrategia de seguridad de Morena en la capital.

"Aseguran que los 'cinturones de paz' para combatir a grupos violentos fueron un 'éxito' en la marcha del 2 de octubre, pero al mismo tiempo remueven al encargado" de seguridad capitalino, apuntó.



EL RELEVO, UN EXPERIMENTADO POLICÍA

En sustitución de Orta -quien asumió el cargo el 5 de diciembre de 2018- toma la dirección de la SSC Omar García Harfuch, quien hasta el momento era el jefe general de la Policía de Investigación -de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJCDMX)- y Coordinador de Inteligencia del Gabinete de Sheinbaum.

Sheinbaum atribuyó la elección de García Harfuch a que este ya participaba en los gabinetes de seguridad. "Sabe cómo hemos venido trabajando, la necesidad muy importante de análisis, de revisión, de inteligencia", dijo.

Para Hope, García Harfuch es un "buen policía" que ha dado "resultados en varios encargos".

De acuerdo con información proporcionada por el Gobierno capitalino, García Harfuch es licenciado en Derecho y Seguridad Público y tiene estudios internacionales a cargo de la DEA, del FBI y de Harvard.

Ingresó a la policía Federal en 2008 donde tuvo varios cargos y en 2016 se convirtió en titular de la Agencia de Investigación Criminal de la Procuraduría General de la República, ahora Fiscalía General.











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