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¿Eres feliz?

"Pies para que los quiero, si tengo alas para volar" Frida Kahlo.

 

Temas como el ascenso en el trabajo, el desarrollo profesional, un mejor sueldo. Ocupan la mayor parte de nuestros pensamientos. Tan cierto es, que nuestras actividades y tiempo están enfocadas completamente en conseguirlo. Y nos esforzamos en convencernos, que estamos haciendo lo que nos gusta. Pero, que tan cierto es, que lo qué haces en tus días te hace feliz?

La felicidad es algo tan importante, y que tenemos tan olvidado. Decimos que somos felices; si es así; porque nos encontramos negativos, estrenados, ansiosos, enojados, frustrados.

Que podría suceder, si buscamos una respuesta honesta dentro de nosotros mismos. Te invito a que pienses en ello. Tal vez encontraríamos que nuestra vida está llena de actividades enfocadas en lograr metas que nos ha sugerido la familia, los amigos, los colegas, la sociedad, los medios. Porque es lo mejor para nosotros, lo que está bien, lo que funciona, lo que los demás hacen. Y realmente, es lo que nos hace feliz? Si es así, nos sentiríamos libres, plenos, alegres, con entusiasmo.

Cuantas veces, nos escuchamos o escuchamos a alguien más decir: mis años más felices fueron en la universidad. Recordamos con nostalgia lo que nos gusta hacer. Y es probable que nos suceda más de lo que creemos. Pensar en vivencias que añoramos, y que vemos como parte de nuestro pasado: cuando podía ir de vacaciones, cuando hacía ejercicio, cuando reía sin parar, cuando leía antes de ir a dormir, cuando soñaba en tener un negocio propio, cuando tenía tiempo para compartir con mi familia y amigos. Lo contamos simplemente como un bello recuerdo, y que ahora solo sería simplemente imposible hacer.

Nos conformamos con el pretexto perfecto de el por qué no lo hacemos: porque somos adultos, trabajamos, falta de tiempo, somos papas, no ganaría lo que gano. O bien es algo que nunca hemos hecho, por qué decimos que no va funcionar. No sabemos si será así, hasta hacerlo.

Porque no hacemos lo que nos gusta?

Dedicamos tanto tiempo a trabajar para tener la vida perfecta, en donde no hacemos lo que nos gusta. Nos hemos olvidado de nosotros mismos.

Por qué no probamos el escucharnos, el acercarnos a los que somos. Que la respuesta acerca de que me hace feliz, verdaderamente venga de nosotros mismos. Que lo que nos

hacía felices cuando éramos niños, o adolescentes o hace un par de años, sea algo que continuemos haciendo, y que nos vuelva a hacer sonreír.

O bien, si queremos hacer algo nuevo, llevarlo a cabo, probar, experimentar; y si no funciona, hacerlo diferente, probar de nuevo, hasta conseguirlo.

Si lo que hacemos es cómplice de quienes somos, podríamos entonces, sentir más entusiasmo, sonreír, nos interesaría ir más allá, aprender, la imaginación no tendría límites, estaríamos motivados.

La limitante para hacer lo que nos gusta es el miedo (el dinero, la vida perfecta que nos fabricamos, el qué dirán). Nos es difícil entender, que si hacemos lo que nos hace feliz, lo demás llega por añadidura.

Cuando nos enfocamos en nosotros mismos, cuando le hacemos caso a esas corazonadas, sentimientos, emociones, estamos más cerca de lo que somos. Estamos en contacto con nuestra esencia, con la razón, por la que estamos en este mundo. Actuamos libremente, sin miedo, y es cuando se abren un mundo de posibilidades, somos más creativos, y nuestra energía está enfocada a su verdadero fin, ser feliz.

La decisión está en tus manos, quieres quedarte en tu zona de confort o prefieres conectar con lo que te hace feliz?